BUENOS AIRES.- El precio mundial de los alimentos trepó en febrero al nivel más alto desde 1990 y encendió así luces de alarma a nivel mundial por las consecuencias sobre la inflación en la economía global. Así lo advirtieron ayer la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) y el FMI, que entienden que esto se agrava por la crisis petrolera derivada de la guerra civil en Libia. "El índice de la FAO para los precios de los alimentos subió por octavo mes consecutivo", informó la FAO. El aumento fue del 2,2% respecto de enero, el nivel más alto respecto de enero de 1990. En tanto, el FMI dijo estar extremadamente preocupado por las consecuencias del alza de los precios para los habitantes más pobres del planeta, según la portavoz Caroline Atkinson.(DyN)